Cubierta Ajardinada

Cubierta ajardinada

Climatización natural y un oasis en la cubierta.

Me pregunto a menudo porque no darle más uso a las cubiertas: un techo a dos o más aguas cuesta dinero y no sirve de nada. Una cubierta ajardinada es relativamente fácil de hacer, aumenta considerablemente la superficie utilizable de mi propiedad (en consecuencia: hace falta comprar menos parcela) y de camino me creo una especie de Aire Acondicionado a la natural: con la simple ley física de evaporación reducimos la temperatura de la vivienda sin esfuerza alguno ni se gasta energía.

El Jardín de mi Casa

Todavía quedan muchas personas inseguras ante la idea de instalar un jardín en la cubierta de la casa, las principales dudas: parásitos, daños por humedad, y lo más extendido: el miedo al desconocido. Estas preocupaciones, relacionadas con la cubierta ajardinada, son hoy irrelevantes, dado el estado de la técnica actual. Únicamente se me ocurre: ¿Por qué gastar tanto dinero en una cubierta a dos aguas, sobre cuyos beneficios, sin duda se podría discutir?

Una cubierta ajardinada convierte una superficie desaprovechada en un espacio natural y si así se desea también de esparcimiento, mejorando considerablemente el aislamiento acústico y térmico de la vivienda. Además de las ventajas nombradas, la cubierta ajardinada aumenta, sobre todo cuando se trata de propiedades pequeñas, la superficie habitable y útil e incrementa considerablemente el valor de la propiedad. Más tarde se alegrará de disfrutar de las mejores vistas desde la cubierta de su casa, al fin y al cabo la zona verde de su propiedad, se encuentra justo en el punto más alto de la casa.

Una cubierta ajardinada puede realizarse perfectamente con los sistemas actuales, incluso crear estanques, un cauce o incluso una cascada, Temas como “el tiempo” se relativizan, puesto que existe una gran variedad de accesorios con ideas muy diversas para cubiertas y azoteas, todo ello para embellecer “la vida en la cubierta”. Dependiendo del sistema que se elija, el mantenimiento de una cubierta ecológica podría resultar más o menos sencillo.

Cubierta Ajardinada como climatización natural.

Una cubierta ajardinada actúa como un climatizador natural sobre la cubierta. Los 20-40 cm de sustrato, así como la vegetación que cubre la cubierta son sin duda el efecto más importante de la cubierta ajardinada, es decir la protección contra los cambios bruscos climáticos (barrera),además de servir como un componente más del aislamiento térmico. Muy importante también en verano: al secarse la tierra se libera energía calórica (proceso de evaporación), que tiene como consecuencia que la tierra es más fresca que el ambiente, por este efecto evaporador. Por eso la agradable sensación de frescor, incluso en los días más tórridos. Naturalmente este efecto, únicamente lo percibimos en verano, porque en invierno no existe el proceso de secado (demasiado frío), por tanto es muy recomendable para lugares con altas temperaturas estivales. ¿Por qué invertir entonces en caros sistemas de climatización, con altos costes de mantenimiento, cuando usted puede disfrutar de un climatizador natural sobre la cubierta de su casa?

Superficies no selladas

En la cubierta ajardinada las aguas pluviales se filtran, por tratarse de superficies no selladas. Por tanto estas aguas quedarían excluidas del cálculo de aguas residuales sujeto a superficies selladas, con lo que nos ahorraremos las tasas de aguas residuales al computar una cubierta ajardinada igual que un jardín donde el agua puede filtrarse (en esos Ayuntamientos donde se apliquen esta tasa). El exceso de agua en la cubierta ajardinada es dirigida al sistema de canalización, normalmente en la mayor parte de las municipalidades no hay que pagar por ello. Sin embargo, en superficies selladas las aguas pluviales de la cubierta de un tejado a dos aguas computan, porque deberán ser dirigidas en su totalidad a la red de canalización.