Radiadores – Formas y Modelos

radiadoresLos radiadores son cada vez más elegantes: Con el aumento de la eficiencia energética y la calidad de aislamiento de nuestras casas, se reduce el tamaño de los radiadores, lo que permite más variedad en el diseño. Los más comunes siguen siendo los radiadores de agua con termostato, el transmisor de calor es el agua caliente previamente calentada, mediante sistemas combinados, suministrado a través de los circuitos a los emisores, mediante una bomba.

Foto: radiador

Cuando el agua caliente se enfría (cesa la emisión de calor) y el agua retorna a la caldera para volver calentarse. Actualmente están muy extendidos los radiadores toalleros en los baños, son de gran tamaño y resultan elegantes para habitaciones con techos altos.

Tipos de Radiadores

Si entendemos el funcionamiento de la calefacción, sabremos cómo climatizar bien nuestro hogar. Lejos quedan aquellos tiempos, donde los radiadores, normalmente de grandes dimensiones se instalaban debajo de las ventanas. Existen sistemas de reparto de calor por convección y por radiación. Por convección, se entienden los sistemas cuyo funcionamiento se realiza por circulación del aire (Fan Coils, convectores etc.) y por radiación, se entiende el reparto del calor proveniente de chimeneas o sistemas de radiadores a baja temperatura (suelo radiante etc.). El calor recibido de una chimenea es más “acogedor” que el calor que emite un Fan Coil, a pesar de tratarse de la misma temperatura. Esto se debe a que el flujo de aire continuo no resulta agradable y puede incluso provocar la aparición de enfermedades (no circula sólo el aire circula, ¡circulan también las bacterias y gérmenes!).

Radiadores por convección (= convectores)

Son radiadores de reducido tamaño que suelen empotrarse en la solería cubierto por rejillas. Funcionan mediante altas temperaturas, ya que de otra manera y debido a su reducido tamaño no podría calefactar espacios. Esta alta temperatura origina una circulación del aire (caliente hacia arriba, fría hacia abajo) para acondicionar el ambente de la estancia. Los Fan Coils o Aparatos Split funcionan igual: dado su reducido tamaño, la climatización de un espacio se realiza por convección. Son sistemas que funcionan, pero no se percibe como “agradable” este tipo de reparto de calor.

Radiadores Infrarrojos

Están de moda en la actualidad: radiadores infrarrojos. No necesitan grandes instalaciones, ni caldera, ni tiro de humos: únicamente es necesario un enchufe, ya que funcionan por electricidad. El gasto de los radiadores infrarrojos no es comparable con un radiador de aceite de toda la vida: los radiadores infrarrojos gastan aproximadamente la quinta parte. El sistema utiliza el calor de infrarrojos y su correspondiente almacenamiento de calor para emitirlo a continuación en forma de calor radiante (parecido al calor de la chimenea) a la habitación. Los costes de adquisición son bajos (sólo se necesita una toma de corriente), sin embargo su uso genera más gastos que otros sistemas. Los radiadores infrarrojos resultan más difíciles de controlar que otro tipo de sistemas de climatización, únicamente conocen “encendido” o “apagado”. Aún así son muy recomendables para zonas de suave climatología (como la Costa mediterránea o Canarias), combinados con una chimenea.

Existen muchos y muy variados diseños de radiadores infrarrojos. Se pueden colocar en el techo, incluyendo iluminación indirecta, en forma geométrica a elegir, o cualquier otro motivo. A veces son tan decorativos que incluso parecen formar parte de la decoración, o se confunden con esculturas más que con elementos emisores de calor. Son muy interesantes también los radiadores por infrarrojos móviles, que pueden guardarse, durante el verano, en el trastero, y vuelven a reutilizarse en invierno como calefacción. Las posibilidades son numerosas, incluso podemos verlos integrados en los carritos de cocina o cualquier otro elemento de la vida cotidiana… Una importante ventaja de los calentadores por infrarrojos es su precio, aunque también la sencillez de su instalación (una toma de corriente) y sobre todo una manera muy directa de convertir energía en calor.

Solución arquitectónica: Calefacción Invisible

En lo relativo a la distribución de calor, es cada vez más frecuente, el concepto de calefacción invisible. Se trata de hacer pasar por techos, paredes y suelos, tuberías de agua para que el calor (o frío), se reparta por toda la casa. La calefacción invisible es compleja y costosa, pero a cambio dejará de ver los casi siempre antiestéticos radiadores u otros medios de transmisión del calor. Se recomienda combinar diferentes sistemas de reparto del calor: la calefacción de suelo radiante (tarda en calentar y en enfriarse una vez apagada) con la calefacción por radiadores (se calientan más rápidamente). Ante una caída brusca de la temperatura, ésta se puede recuperar antes, con el uso de radiadores, la calefacción de suelo radiante necesita aproximadamente 6 horas, hasta que el ambiente está caldeado.