La certificación de eficiencia energética

certificado-energeticoCon un retraso de tres años (Directiva 2010/31/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010), España, a través Ministerio de Industria, Energía y Turismo (Minetur), ha puesto en marcha la obligatoriedad de establecer un certificado energético para toda vivienda, local, oficina o edificio destinado a su compraventa o alquiler. Compete a este organismo el desarrollo y aplicación de este real decreto 235/2013 (05/04/2013). Esta ha sido y es una de las preocupaciones de la Comunidad Económica Europea en su interés por evaluar, y mejorar el consumo energético y reducir las emisiones de CO2.

Con estas medidas se pretende reducir el impacto ambiental. El certificado de eficiencia energética está pensado para informar y concienciar a todos los ciudadanos que la energía es un bien valioso y su producción daña el medio ambiente, cuanto menor sea su consumo, mayor será el ahorro económico y menor el daño que causemos a nuestro entorno. Sin duda esta normativa conlleva un gasto para los propietarios, pero es muy importante y de gran ayuda a la hora de elegir un inmueble o vivienda, pues al final supone un ahorro cuando se selecciona un edificio o unidad de calificación alta. Exactamente igual que cuando compramos un electrodoméstico.

El RD establece además que la etiqueta energética se mostrará en lugar destacado y visible en edificaciones públicas (250 m²) o en cualquier otra edificación superior a 500 m², siempre y cuando estén obligadas a poseer el certificado. A partir del año 2021 (2019 en el caso de edificios públicos), el consumo de energía deberá de ser casi nulo.

La entrada en vigor de esta normativa desde el pasado 1 de junio ha generado una ingente cantidad de dudas y preguntas que desde aquí queremos aclarar. Obviaremos aquí la información relativa a los edificios públicos, o la de aquellos que estén exentos de su obligatoriedad (edificios de culto.. etc.).

Definición

El certificado de eficiencia energética o certificado energético es un documento oficial realizado y firmado por un profesional acreditado en el que se hace constar las características energéticas de un inmueble.

Se trata de calcular el consumo anual de energía de un edificio o unidad de edificio, en condiciones normales de ocupación y funcionamiento, que se necesita para satisfacer la demanda energética (ventilación, iluminación, refrigeración, calefacción y producción de agua caliente).

El certificado de eficiencia energética finaliza con la emisión del mismo y de la etiqueta energética donde se especificará su valoración en una escala de siete letras de la A a la G. Esta escala recoge el nivel de emisiones de CO2 por metro cuadrado. Por tanto, la letra A (ratio anual de emisiones inferior a 6,8 kg CO2/m²) corresponde a la mayor eficiencia energética y G (ratio anual de emisiones superior a 70,9 kg CO2/m²) a la menor. Los contenidos de la etiqueta de eficiencia energética de carácter público e informativo, están disponibles en el Registro General adscrito a la Secretaría de Estado de Energía, del Ministerio de Industria.

Evidentemente la demanda energética es diferente según sea la zonificación climática y cerramientos, tanto de zonas habitables como no habitables, del edificio en contacto con el exterior, conocido como envolvente térmica. Se divide en 12 zonas: A3, A4, B3, B4, C1, C2, C3, C4, D1, D2, D3 y D4. la letra corresponde a los parámetros en invierno y el número éstos en verano). También se tienen en cuenta las condensaciones superficiales en cerramientos y particiones interiores que componen la envolvente térmica del edificio y la permeabilidad del aire en la carpintería de huecos.

El certificado energético o certificado de eficiencia energética, en el caso de edificios existentes, es obligatorio siempre que se vaya a alquilar o vender un edificio o parte del mismo, incluidos los traspasos de locales. En el caso de edificación nueva será obligación de los promotores disponer del Certificado de Eficiencia Energética (en su fase proyecto y en su fase de edificio terminado) desde la entrada en vigor del Real Decreto 235/2013.

¿En qué consiste?

El certificado energético o certificado de eficiencia energética consta de cuatro documentos (calificación de eficiencia energética, recomendaciones, descripción de las pruebas, cumplimiento de los requisitos medioambientales). Es un documento único y deberá de estar firmado por un único técnico competente. El certificado de eficiencia energética podrá utilizarse, durante el periodo de validez del mismo (máximo diez años). La etiqueta obtenida en el certificado energético deberá de incluirse en ofertas, publicidad y promociones de cualquier vivienda o edificio cuyo fin sea la venta o arrendamiento y siempre tendrá que especificarse de manera clara si el certificado de eficiencia energética corresponde a un proyecto o a una obra terminada.

Como mínimo el certificado energético contendrá la siguiente información, aunque no es obligatorio su cumplimiento:

  • Datos técnicos y referencia catastral de la edificación
  • Relación de normativas energéticas
  • Calificación energética obtenida de la edificación (etiqueta)
  • Listado de actuaciones aconsejadas para incrementar la calificación y periodo de amortización caso de acometerse las mejoras.
  • Listado de pruebas realizadas
  • Consumo energético anual y equivalente en emisiones de CO2

Cuando expire el plazo de validez del certificado de eficiencia energética, se solicitará un nuevo certificado con la normativa a aplicar en ese momento. También se puede solicitar un nuevo certificado energético, una vez acometidas mejoras para conseguir un mayor ahorro de energía.

¿Quién puede certificar?

En principio y mientras no se especifique lo contrario, los profesionales acreditados que puedan extender un certificado de eficiencia energética deberán de poseer la titulación académica de: Arquitecto, Arquitecto Técnico, Ingeniero e Ingeniero Técnico.

¿Quién puede solicitar la certificación?

El propietario o promotor de un inmueble o parte de él, podrá encargar al técnico competente la certificación y será responsable de la conservación del certificado de eficiencia energética. El certificado energético se facilitará al comprador o inquilino, por lo que este documento estará disponible antes de formalizar la operación. La etiqueta energética acompaña a cualquier actividad comercial que se realice para vender o alquilar el inmueble. Únicamente no es obligatoria la tenencia del certificado energético para arrendamientos inferiores a cuatro meses. Recuerde: no disponer de un certificado de eficiencia energética puede llevar incluso a la cancelación del contrato de venta o alquiler por considerarse infracción en materia de protección al consumidor según establece la Ley del consumidor.

¿Debe estar registrado el certificado de eficiencia energética para tener validez legal?

La promotora o promotor del inmueble presentarán el certificado energético al órgano competente de la Comunidad Autónoma (en Andalucía: Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa Agencia Andaluza de la Energía) en materia de certificación energética de edificios para su registro. Tanto en el certificado como en la etiqueta figurará el número de registro asignado.

Infracciones y Sanciones

El día 27 de junio de 2013 apareció publicado en el BOE la Ley 8/2013, de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas, se establecen aquí, entre otras cosas, las infracciones (leve, grave y muy grave) y sanciones en materia de certificación de eficiencia energética de edificios. La ley establece sanciones que oscilan desde los 300 euros a los 600 euros en el caso de las infracciones leves, de los 601 a los 1.000 euros en el de las graves y de los 1.001 a los 6.000 euros para las muy graves.

Cuidado con la publicidad

No es inusual ver algunas publicidades sospechosas, por ejemplo garantizar la máxima calificación si se trabaja con la empresa anunciante. Esto no es posible: el certificado energético se realiza en base a una normativa y es algo serio. Otros ofrecen certificaciones ¡a distancia!. Esto es imposible dado que el decreto obliga a la visita in situ del lugar para el cual se va a realizar el certificado de eficiencia energética del profesional autorizado y recuerde: no todo el mundo puede certificar, el certificado energético debe de estar firmado por un profesional acreditado, con seguro de responsabilidad civil. Los inspectores sancionarán a quienes incumplan la normativa. Desconfíe también de las “rebajas”: un certificado energético a 80€ ¡imposible!, este precio no puede nunca cubrir costes como traslados, toma de medidas, cálculos, así que sólo podemos pensar que en esta súper oferta se esconde algo. Las tarifas habituales en este momento (no existen tarifas oficiales) de un certificado de eficiencia energética oscilan entre 200 / 500€ para una vivienda de 100 m².