Eficiencia energética

eficiencia energéticaNo se equivoquen: ¡la eficiencia energética afecta también a su monedero! Cada vez disponemos de más aparatos y tecnologías – algunos más y otros menos útiles – . Esto nos obliga a realizar un aprendizaje más consciente sobre su utilización, ya que todo aparato eléctrico necesita energía eléctrica. De todos es sabido que el despilfarro además de ser caro, es perjudicial para el medio ambiente.

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Uso razonable de la energía

¿Qué entendemos por eficiencia energética?, vocablo, por otra parte, tan de moda en la actualidad. Su propio nombre lo indica: eficiencia energética significa principalmente una utilización razonable de la energía, es decir, hacer uso de la misma de manera responsable. Unos ejemplos: no utilizar la lavadora hasta que la carga esté completa; en lugar de mantener en nuestra casa, una temperatura ambiental, en invierno de 23°, podemos bajarla a 20° abrigándonos más. Tampoco es necesario dejar la televisión u otros aparatos electrónicos, todo el día en “stand-by”, cuando si los apagamos no gastamos nada. Una vez concienciados, podemos reducir considerablemente el consumo energético.

Producir energía

Usted mismo podrá producir energía en su casa. El ejemplo más habitual es el uso de la energía solar para Agua Caliente Sanitaria (ACS): Piense que toda Energia producida por el sol, no tendrá que abonársela a Endesa. Incluso podrá producir energía mediante molinos de viento, o utilizando la fuerza del agua, si vive cerca de un río o mediante placas fotovoltaicas.

Aislamiento térmico para la casa

En Alemania es, desde hace tiempo, un estándar construir una casa con aislantes térmicos, que llegan a ser de 16cm en paredes (más 30 cm de bloques parecidos a la termoarcilla) y de 20cm en las cubiertas. Podemos entender que estas medidas sean quizás un tanto exageradas en zonas templadas, como las del mediterráneo, sin embargo, aquí nos encontramos con que la mayoría de las casas no disponen de ningún tipo de aislamiento térmico o bien de uno muy deficiente, lo que a posteriori significa un mayor gasto energético en la climatización de una vivienda, si lo comparamos con el consumo de una vivienda bien aislada térmicamente. Un buen aislamiento térmico no tiene por qué ser necesariamente caro (aproximadamente 5€ /m2), así que la regla a seguir es siempre la de realizar un aislamiento conveniente y tener en cuenta que cuanto mayor sea el aislamiento, mejores resultados obtendremos en cuanto a la eficiencia energética.

Sistemas de ventilación con intercambiadores de calor

Son sistemas que ventilan su vivienda sin tener que abrir la ventana: mediante un intercambiador de calor, se incorpora al aire exterior, que entra en la vivienda, el calor obtenido del aire que sale fuera. Lo que no es poco: cada persona produce unos 70 vatios al día de energía – continuamente – , además del obtenido a partir de todos los aparatos técnicos que dispone en su casa: lavavajillas, lámparas, cocina, televisión… Todo este calor se escapa, si ventilamos con la ventana abierta. Este sistema de ventilación forzada consigue reutilizar el calor existente en nuestra vivienda.

Utilizar aparatos eléctricos modernos que consumen poca energía

Cada aparato eléctrico dispone ya, desde hace unos años, de un certificado energético, que nos permite conocer su clasificación. Los que menos gastan suelen ser los más caros, pero aun, merece la pena gastar un poco más, si el gasto corriente se reduce. No olviden que los aparatos que más energía consumen son los frigoríficos (están 24 h encendidos), conviene pues sustituir los aparatos viejos. Otros aparatos cuentan con una tecla o botón “económico”, si lo utilizamos, el consumo energético puede reducirse a la mitad, en el caso de los lavavajillas. Si se trata de lavadoras, los aparatos más “inteligentes”, calculan el peso de la ropa antes de comenzar el lavado y su consumo energético se realiza en base a esa carga. Podríamos continuar con más ejemplos, pero lo mejor será que usted mismo se informe bien antes de efectuar la compra de un electrodoméstico u otro aparato electrónico.

Ahorrar energía

Es lo más barato y no requiere inversión alguna: ¡ahorre energía! La eficiencia energética significa sobre todo, un uso responsable de la energía. Es fácil: apague su ordenador o televisión si no lo utiliza, quite los cargadores de teléfono y otros aparatos, además de ahorrar energía, usted alargará la vida de la batería de estos aparatos, siempre es mejor realizar una carga completa de la batería, y volver a cargarla cuando se haya gastado completamente. Utilizar temporizadores, puede encontrarlos en cualquier ferretería, éstos le permiten apagar automáticamente su televisión o cargador de móviles.

Subir tarifas de energía

Es la parte más dolorosa en lo relativo a la eficiencia energética, pero es también una parte importante: Cuanto mayor sea el coste eléctrico, mayor será nuestra concienciación y mayor nuestro interés para reducir su consumo y/o aumentar nuestra propia producción.

Teniendo en cuenta todo esto, merece la pena tomar conciencia sobre ello, asesorarnos e informarnos convenientemente. Para ganar este reto – la combinación entre concienciar e invertir, a fin de reducir nuestro gasto energético – la legislación obliga desde el 01 de Enero del 2013 a entregar un certificado energético. Vean también nuestro apartado al respecto.

Y como tantas veces pasa, este certificado energético no es otra cosa que alcanzar un consenso entre intereses opuestos, un pequeño avance para proteger nuestro entorno, el medio ambiente. Pero eficiencia energética es algo más que aportar un certificado: El legislador debería de contribuir también con una mayor colaboración para conseguir ganar esta batalla: facilitar muchos más créditos para mejorar nuestras casas, concienciar a la población en el uso energético responsable: – menos calefacción, menos fro en verano, no dejar aparatos eléctricos en “stand-by” etc.

Resumiendo: eficiencia energética es concienciarnos para evitar el derroche, por el bien de nuestro bolsillo y por el medio ambiente.