Tarimas – Terrazas

Tarima terrazaLas terrazas se han convertido en un espacio más amplio, porque cada vez tenemos una mayor necesidad de disfrutar del buen tiempo al aire libre. Las terrazas habituales, en cuanto hay más de dos personas en ella, pronto se quedan pequeñas y a continuación no nos queda nada más que preguntarnos: ¿Cómo puedo acabar, agrandar, ampliar, o incluso construir terrazas nuevas?, ¿qué tipo de revestimiento para terrazas es el de mayor duración, además de ser asequible?

La madera es una materia prima renovable y se utiliza frecuentemente para el revestimiento de terrazas. Sea utilizando madera local – casi siempre alerce, desafortunadamente también madera de pino – o madera tropical (si nos decantamos por ésta última, por favor, asegurémonos que sea de “cultivo controlado” es decir de gestión forestal sostenible con certificación del Consejo de Administración Forestal FSC). La utilización de madera para las tarimas de terrazas tiene sus más y sus menos, por un lado se trata de un recurso renovable, muy cálido y sobre todo muy agradable para quien le guste andar descalzo; por el otro nos vemos obligados a talar los árboles, tanto si se trata de recursos renovables como si no. Por fortuna, se ha encontrado una solución para reutilizar los residuos de madera junto con material termoplástico, creando así un material nuevo: WPC (Wood Plastic Composite), de menor impacto ambiental, pues con ello se contribuye a la eliminación de residuos. Es más caro que las tarimas de madera, aunque con una gran ventaja, no precisa de mantenimiento alguno, ni conservación. Una idea ingeniosa. Yo he colocado ambos materiales en las terrazas y realmente no puedo decir cuál me gusta más. El WPC es un material fantástico y con un buen acabado, sin embargo en días muy calurosos, este material puede calentarse bastante en las terrazas, lo que no resulta muy agradable. Con la madera, en cambio no sucede esto, ahí radica precisamente su pequeña ventaja en lo referente a tarimas para terrazas.

La Casa que Crece

No importa el material que se utilice, tanto si el revestimiento de las terrazas es de madera como de WPC, se abren muchas posibilidades para una futura ampliación de las terrazas o incluso para su eliminación de manera sencilla. Muchas más dificultades presentan los pavimentos de hormigón de las terrazas con solería de baldosas y cantos de goteo, muy en especial si deseamos ampliar las terrazas. La madera se puede colocar en cualquier parte, se puede cortar en ángulo o en curva, ajustándose perfectamente a la alineación de las paredes de la casa. La madera soporta muy bien los agentes climáticos y las tarimas de madera proporcionan calidez a las terrazas. También es adecuado para los elementos salientes, se puede suspender sobre un estanque o cualquier otra cosa. Debido a la levedad del material, las terrazas con suelo de madera no requieren de grandes vigas como estructura estática. Sin embargo ofrecen muchas ventajas, la más importante sin duda, es que se trata de la opción más barata para revestir las terrazas, siempre y cuando no se coloque directamente sobre el suelo.

Tipos de Madera para Tarimas

Mi formación como carpintero, hace que muchas veces me sorprenda cuando veo en las grandes superficies de bricolaje “precios bajos” para tarimas de madera de pino. Recuerde que: la madera de pino es madera blanda y ésta requiere más mantenimiento. No es muy recomendable, aun cuando las ofertas incluyan impregnación a presión u otras palabras de moda. El problema es que el pino se estropea muy pronto, se vuelve gris y al tratarse de una madera blanda, se pudre fácilmente, especialmente en nuestra latitud. Sólo la madera de abeto es aún peor (y a pesar de todo, se sigue vendiendo). Tampoco puedo recomendar la madera de alerce, aun siendo mejor que la del pino, sigue siendo inapropiada. Después tenemos las variantes tropicales: meranti, bangkirai, massaranduba, garapa, Ipe, Iroko o incluso la madera de teca (probablemente la mejor, pero también la más cara). Por supuesto, en cuanto a la calidad, son mucho mejores que las maderas europeas, (el roble incluido). Sin embargo, la utilización de tarimas en madera tropical nos puede plantear problemas de ética medioambiental, pues en ocasiones las maderas tropicales son de dudoso origen. La madera de bangkirai se ha acabado imponiendo, una madera increíblemente buena, pesada, dura y sin embargo, asombrosamente barata: la madera bangkirai conserva un alto contenido en aceites que la protegen de la acción de los hongos u otros parásitos y es absolutamente indestructible. Sin embargo esta madera con el tiempo se vuelve gris, un efecto que incluso se celebra en Alemania. El WPC es una alternativa. Como su nombre indica, el material está hecho de madera y plástico, según el fabricante es indestructible y no precisa de mantenimiento alguno, es sin embargo un poco más caro que la madera bangkirai. La subestructura para colocar las tarimas se realiza con el mismo material y además el WPC se puede encontrar en colores diferentes.

Ejecución del Revestimiento para Terrazas con Tarimas de Madera o WPC

Realizar el revestimiento con tarimas de madera para terrazas es relativamente fácil. Por supuesto teniendo en cuenta que las lamas de madera no deben colocarse directamente sobre el suelo, antes de poner la madera habría que asegurar primero el drenaje (grava, capa de aire….etc.). Recuerde: la madera puede mojarse, pero también es importante que se seque. Si se hace sí, la madera durará eternamente. Si la madera, por el contrario, está siempre en contacto con el agua, el proceso de putrefacción comienza con relativa rapidez. Sobre los rastreles se colocan los soportes inferiores (mismo material que la tarima, aproximadamente 40×60 mm dependiendo del fabricante), sobre este entramado se atornillan o se sujetan mediante clips las lamas de madera. Antiguamente se hacía siempre con un atornillado a la vista, hoy existen sistemas más sofisticados de fijación invisible, tales como los clips que se colocan entre las ranuras de manera oculta para sujetar la madera. Se olvida con demasiada frecuencia que la “ejecución sin tornillos” a menudo tiene un coste: cuando la tarima no se ajusta perfectamente al 100% al entramado, puede provocar levantamientos o hundimientos, después su reparación es muy difícil o prácticamente imposible, pues en la mayor parte de los casos no se puede acceder a los clips. Yo por mi parte, sigo siendo partidario del atornillado a la vista, poner cada 40 cm dos tornillos de acero inoxidable (por favor, ¡sólo tornillos de acero inoxidable!). En caso de necesidad siempre se pueden cambiar. He comprobado en mi propia terraza, que incluso los tornillos de acero inoxidable se rompen como palillos, debido a la resistencia que opone, por ejemplo la madera de bangkirai. Las tarimas deben de mantener entre sus lamas ranuras de 2 a 4 mm