Barreras Arquitectónicas

barreras arquitectonicasSe denominan barreras arquitectónicas aquellos elementos arquitectonicos, que dificultan y/o impiden a personas con alguna discapacidad, su uso cotidiano. Se trata de sencillos elementos a añadir o subsanar a fin de permitir a personas, por ejemplo, en sillas de ruedas, subir un escalón o un borde de la acera.

Foto: barrera arquitectonica cotidiana.

En nuestras casas las barreras arquitectónicas más usuales son la anchura de los espacios (baños, dormitorios, aparcamientos), que dificultan o imposibilitan su uso a personas con movilidad reducida. El dimensionamiento de los espacios se define – al menos en Andalucía – en el Decreto 293/2009

Baños sin Barreras Arquitectónicas

Es precisamente en los cuartos de baños, donde se tiende normalmente a ahorrar metros en la planificación de una casa. Más tarde cuando necesitamos adaptar el baño para personas con discapacidad, es cuando se hace notable la carencia de superficie, donde nos encontramos con esas barreras arquitectónicas. El diseño del baño debe de realizarse con espacio suficiente para permitir maniobrar a una persona con discapacidad en silla de ruedas, los lavabos y sanitarios deben ser regulables en altura, espejo basculante, grifería monomando, suelo antideslizante en seco y mojado. El cuarto de baño deberá contar con repisas para poner objetos como las gafas, medicinas, audífonos, etc. mientras la persona con discapacidad se ducha. Planificar una ducha de obra, con el propio suelo del cuarto de baño, sin bordes o escalones, que impidan el acercamiento de una silla de ruedas (1,50m de diámetro). Las bañeras no son tan aconsejables, (son barreras arquitectónicas por su altura) aunque también podemos encontrar en el mercado bañeras adaptables para personas con discapacidad, se trata de una silla con motor que eleva y baja a la persona de un modo seguro. Las puertas al baño deben de tener su apertura hacia fuera, se evitará con ello un bloqueo en la entrada, en caso de caída del individuo con discapacidad.

Cocina sin Barreras Arquitectónicas

En nuestro quehacer diario, la cocina aparentemente no ofrece impedimentos, pero recapacite, cuántas veces tiene que agacharse para coger algún utensilio, o qué me dice de la elevada altura de algunos armarios, o esos enchufes que obligan a estirarse para utilizarlo etc. En fin, un número demasiado elevado de barreras arquitectónicas. A la hora de adaptar una cocina para personas con discapacidad o movilidad reducida debemos de prestar especial atención a la eliminación de las barreras arquitectónicas. La cocina debe de tener el espacio suficiente para que una persona en silla de ruedas pueda desplazarse, girar con comodidad y de la forma más autónoma posible. También aquí se recomienda colocar una solería antideslizante. Es importante que la encimera esté a la altura adecuada para una persona mayor con discapacidad. En la planificación de la cocina se tendrá en cuenta que la altura del fregadero y de la placa de cocción pueda ser regulable.

Interruptores para Personas con Discapacidad

En nuestras viviendas, los interruptores, tambien son barreras arquitectónicas , ya que se encuentran a una altura de 1m. Para una persona con discapacidad, en silla de ruedas, el interruptor quedaría a la altura de los ojos. Suelen, también, ser escasos los interruptores cerca de la cama (=iluminación central del dormitorio), obligando a muchos a tener que “dar un paseo” antes de acostarse. Construir sin barreras implica, entre otras medidas, poder bajar y subir las persianas de manera electrónica, disponer de un timbre de emergencia en todas las habitaciones, puesto que muchas personas con discapacidad o con movilidad reducida viven solas y esto les permitiría contar con ayuda en caso de necesidad.

Eliminación de Topes o Desniveles

Evitar las barreras arquitectónicas (elevaciones o topes en los umbrales) de acceso a otros espacios de la casa, mejoran la movilidad autónoma y con ello la calidad de vida de las personas. Muchos balcones y terrazas son espacios inutilizables, para personas de avanzada edad con movilidad reducida o personas con discapacidad locomotora, porque han sido ejecutados en distintas alturas, diferenciando la zona interior de la exterior (10-15 cm), para proteger la vivienda de la entrada de agua en caso de lluvias torrenciales.

Pero esto no tiene porqué ser así. En lugar de ejecutar un desnivel, se puede, con el mismo esfuerzo, realizar una rampa, o incluso mejor: poner una rejilla que dirija el agua directamente al desagüe.

El clásico entre las Barreras Arquitectónicas

Las escaleras constituyen el mayor problema para adaptar nuestra vivienda a la discapacidad, se trata de auténticas barreras arquitectónicas. Este obstáculo puede subsanarse fácilmente con salvaescaleras, siempre que el diseño de la escalera no sea demasiado complicado. Se instalan con facilidad, incluso para tramos curvos, lo que permite conservar la movilidad y la autonomía de los usuarios. También en el acceso a la casa nos encontramos muy a menudo con escalones por encima del nivel del jardín, cosa que es totalmente evitable e inútil, ya que siempre se podrá trabajar con desniveles mediante rampas.

Ascensor y Barreras Arquitectónicas

La mayor parte de los edificios construidos cuentan con ya con ascensores, sin embargo es precisamente el reducido tamaño de los mismos, lo que los convierte en barreras arquitectónicas. Es importante tener en cuenta, a la hora de proyectar un edificio con ascensor, que la cabina mida mínimo 70 x 70 cm (apenas suficiente para silla de ruedas), personalmnte recomiendo instalar aparatos más grandes, idóneo sería de 1,00 m x 140 m.